Ya está disponible nuestro nuevo video: El Evangelio sin Aditivos.
En este mensaje, Gustavo González nos desafía a evaluar si el Evangelio que compartimos es realmente el que predicó Pablo… ese que parecía tan escandalosamente bueno, que algunos lo acusaban de ser una excusa para pecar.
Acompáñanos mientras examinamos por qué cualquier intento de añadir requisitos humanos—buenas obras, rituales o esfuerzo personal—desvirtúa la gracia.
Veremos que:
- La salvación no es algo que se gana, sino algo que se recibe.
- La transformación viene después, no antes.
- La fe en Jesús, sin aditivos, es suficiente.
¿Te atreves a predicar un Evangelio así de puro?


